FORMA JURÍDICA

Hemos elegido una Sociedad Limitada (S.L.) por las características que posee: tiene Responsabilidad Limitada, es decir, se responde a las deudas ante terceros con el capital aportado a la empresa.

No requiere una inversión elevada ya que la cantidad mínima a desembolsar al principio es de 3005 €. Su capital se divide en participaciones acumulables e indivisibles.

Posee un carácter mercantil, que debe estar registrada en el registro mercantil con el que adquiere personalidad jurídica. En este tipo de Sociedad, encontramos más libertades que en la sociedad anónima, en la cual hay que hacer un desembolso inicial muy elevado.

El nombre de la sociedad, no debe coincidir con otros y tiene que acabar con S.L. o S.R.L.  Las Sociedades Limitadas no requieren muchos socios ya que el número mínimo es uno dando lugar a una Sociedad Limitada Unipersonal.

Las S.L. son adecuadas  para pequeños proyectos debido a su poca inversión inicial y los pocos socios necesarios. La condición de socio no va ligada a la de trabajador, es decir, que uno puede estar trabajando en la empresa y eso no significa que sea socio de la empresa y viceversa.

Se pueden aportar bienes o derechos valorados económicamente, pero no puede ser objeto de aportación el trabajo o los servicios.

Tienen que tener una Reserva Legal del 10% de los beneficios, hasta que esa Reserva alcance el 20% del capital social.

 

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